¿Qué pasa con los niños mientras sus padres les prestan más atención a sus móviles?

papa-niño-smartphoneContar con acceso a internet puede ser muy beneficioso, sin embargo, debemos aprender a dedicarle tiempo a todo, no se puede prohibir o limitar a los hijos el uso de los dispositivos con conexión a internet si nosotros no hacemos lo mismo. De acuerdo al excesivo uso de internet y cómo esto afecta a la relación de padres e hijos, el Departamento de Pediatría del Centro Médico de la Universidad de Boston realizó un estudio que arrojó datos bastante preocupantes.

 

Los investigadores analizaron el comportamiento de padres con hijos menores de 10 años en diversos restaurantes. Este estudio reveló que la dependencia hacia los dispositivos afecta la relación de padres e hijos. En casi el 75 % de los casos los adultos utilizaron dispositivos móviles durante el almuerzo. El grado de interacción con los celulares iba desde no sacar el teléfono o ponerlo sobre la mesa (menos del 10% de los casos) hasta usar el dispositivo casi en forma constante, lo que ocurrió en la mayoría de los casos.

 

¿Qué pasa con los niños mientras sus padres les prestan más atención a sus móviles? «Algunos parecían aceptar la falta de atención y se entretenían solos. Los que estaban acompañados por otros niños jugaban y charlaban entre sí, y algunos reaccionaban con angustia y malos comportamientos, lo que solía provocar una respuesta de enojo sorpresiva por parte de los adultos», describieron los investigadores del estudio en la revista publicada en marzo.

 

«Los adultos tenemos que aprender a racionalizar el tiempo que destinamos a nuestra actividad en línea. Hay que definir momentos libres de pantalla y, sobre todo, cuando se trata de la crianza de los hijos. Cuando uno se ausenta del vínculo presencial, le resta al chico potencialidad en su desarrollo psicoemocional. Ellos necesitan de la mirada del adulto, del estímulo, del tacto, de la atención exclusiva -señala el doctor Guillermo Goldfarb, secretario del grupo de trabajo en Tecnologías de la Información y Comunicación de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP)-. La oferta de conectividad es intrusiva, y recién ahora estamos aprendiendo a convivir con eso. Hay que entender que lo que se pone en juego es nada menos que el desarrollo de nuestros hijos.»

 

En la infancia, dicen los especialistas, los padres modulan -entre otras cosas- la forma en que sus hijos luego establecerán sus propias relaciones. Por eso el contacto cara a cara, sin distracciones, es clave. «En muchos casos -dice la doctora María Inés Lupsz, pediatra del Hospital Posadas-, después de un lardo día de trabajo llegan a sus casas y siguen conectados. No logran desenchufarse. Los pediatras recomendamos a los padres poner límites a sus hijos frente a la computadora. Lo mismo vale para ellos.»

 

Visto en La Nación

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