Posiciones ergonómicas: Cómo sentarte frente a una computadora

Posiciones ergonómicas: Cómo sentarte frente a una computadora Como estamos siempre pendiente de nuestro dispositivo móvil, agachados frente a las tablets, computadoras personas y de escritorio, es recomendable tener en cuenta el posicionamiento de nuestro cuerpo mientras utilizamos estos dispositivos que normalmente suelen ser por un periodo bastante prolongado. Con esto evitaremos algunas enfermedades y dolencias musculares que con el tiempo pueden ocasionar mayores daños al cuerpo.

 

En una publicación anterior, hablábamos acerca de Cuál es la postura ideal para usar la PC y hoy deseamos profundizar con algunas recomendaciones de las posturas adecuadas para evitar dolores de espalda, de cuello, caderas, incluso de las manos y los brazos. A grandes rasgos solemos recibir consejos del cómo sentarnos correctamente apoyando los pies sobre el suelo y no dejarlos colgando, tampoco es recomendable flexionar las rodillas y deben estar en la misma posición que las caderas, además, las sillas deben tener un respaldo adecuado y los monitores deben estar alejados a una distancia prudencial como así también la posición de codos y brazos.

 
María de Marcos, experta en ayudar a los oficinistas a encontrar la buena postura presta especial atención a lo que define como “factores internos”. Por ejemplo: si tus ojos van hacia arriba en exceso, ¿quién te garantiza que tu pantalla esté a la altura adecuada? Una de las creencias más dañinas, es pensar que la postura es algo estático. Hacerse a la idea de lo que es correcto, forzar al cuerpo a acomodarse a ello, cual estatua de sal, y hacer todo lo posible por mantenerse en el sitio. Esto crea tensiones y es contraproducente afirma la especialista en una interesante y completa nota publicada por el diario El País

 

RECOMENDACIONES GENERALES:


La silla no hace el trabajo por ti. Por ergonómico que sea, el mobiliario no evitará que te colapses ante el ordenador. Para contrarrestar la gravedad no sólo funciona el cuerpo, también el pensamiento: ten claro que quieres ir hacia arriba desde el suelo.  

 

La columna vertebral es tu mejor respaldo. La columna es capaz de sostener y distribuir el peso de la cabeza en lo alto del cuerpo y de aguantar tu peso en general. Ir a buscar el respaldo de la silla por defecto puede hacernos creer que no somos capaces de estar sentados sin ayuda.


Oscila tu cabeza para decir “sí” y “no”. El punto de giro está detrás de las orejas, hacia el interior del cráneo. Si bajas los ojos hacia el teclado, el punto de giro sigue siendo el mismo. Ese es el comienzo de la columna.

¿Hasta dónde llega la columna? La mayoría señalamos la cintura del pantalón. Pero la columna se extiende hasta el ano. Prueba a sentarte sobre las manos. Esos dos huesos en punta son los isquiones. La columna llega casi hasta ellos.

 

El peso se reparte entre la silla y el suelo. En ningún caso se tiene que quedar retenido en el esternón (pecho hacia delante) o en la zona lumbar (espalda hundida). Si esto sucede, prueba a encontrar de nuevo los isquiones y deja que el peso baje hasta ellos, suavizando también los glúteos y las ingles.

 

Rodillas alejándose del tronco. Si te observas en este momento y notas que tus muslos están tensos, probablemente estás tirando de las rodillas hacia ti, como si quisieras levantar las piernas en vilo. Piensa en dejar que tus rodillas se alejen del tronco. Parte del peso seguirá bajando por la pierna hasta llegar al suelo.

Pies activos. Más importante que el apoyo total del pie, es que percibas cómo recibe el peso del cuerpo y cómo lo impulsa hacia arriba. Si te resulta difícil, probablemente sea porque los tienes desconectados: demasiado lejos del cuerpo. Prueba a acercarlos hacia ti, aunque el contacto no sea total.

 

Ojos y cabeza se mueven por separado. Prueba a independizar el movimiento de los ojos y de la cabeza: deja que tu cabeza descanse en un punto y mueve los ojos suavemente de arriba hacia abajo y de un lado a otro. Esto te permitirá bajar los ojos para mirar el teclado o la pantalla sin que la cabeza se colapse sobre las cervicales.

 

Sal del túnel. La tensión en los ojos causa rigidez cervical y dolores de cabeza. Prueba a dejar que las imágenes vengan hacia ti dejando los ojos suaves. Mantén un campo de visión lo más amplio posible y verdadero interés por las cosas que estás mirando.
 
 

Un huevo en la axila. Los brazos se sujetan desde los omóplatos. Ni la mesa ni el reposabrazos lo hacen por ti. Un truco para el manejo correcto del ratón es pensar que tienes un huevo en la axila sin cascarlo ni dejarlo caer. El codo no tiene por qué estar apoyado en la mesa, pero muñeca y codo han de estar en línea.

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